• Sincronizamos mundos corporativos

The Brainband Paradox

Diez propuestas para afrontar el cambio en las organizaciones

Conviene recordar que el cambio corporativo es una necesidad vital y constante para las organizaciones, pero en los últimos años y en los próximos que están por venir, el cambio no será necesario solamente para mantenerse o crecer, sino que será imprescindible para sobrevivir.Ante los retos que se presentan cada día y para encarar con éxito la próxima década de los 20 hemos creado este decálogo del cambio con el fin de analizar y evaluar cómo de preparados estamos a nivel organizacional y directivo:

1. Es de suma importancia que los miembros de los Consejos de Dirección estén alineados respecto al norte empresarial dado que son el primer motor del cambio en las empresas.

2. Las incertidumbres económicas han generado cierto temor y paralización en la toma de decisiones que hay que desbloquear.

3. Los valores que las nuevas generaciones traen a las organizaciones han de ser tomados en cuenta más que nunca en los próximos años. Es importante promocionar la cultura de la diversidad con las miras puestas en los próximos 10 años.

4. Nos hemos dado cuenta que los tiempos de crecimientos infinitos son imposibles de sostener. Hemos adaptado nuestras expectativas a unas cifras más conservadoras, pero, sobre todo, ya sabemos que no todo vale dado que la “factura organizacional” puede ser muy alta.

5. Como en cualquier crisis, posiblemente necesitábamos un revulsivo que nos hiciera tomar mayor contacto con la realidad y preguntarnos el porqué de nuestra dirección e innovar nuevas formas de hacer y de ser empresarialmente. Esta innovación debería ser una constante en el nuevo año.

6. La brecha entre la velocidad del mundo y la de las organizaciones es cada vez más alta. Será importante abrazar nuevas metodologías, procesos e ideas que apoyen a la organización en estos maratones.

7. Cada vez cobra mayor relevancia la transformación digital y las organizaciones 4.0 no son solo cosa de los departamentos de Tecnología, Marketing o Ventas. Todos tenemos que asumir que la automatización, la robotización y el Internet de las cosas está cambiando paradigmas a pasos agigantados. Cuanto antes lo asumamos y adoptemos metodologías que nos apoyen menos tiempo costará la adaptación.

8. Las estructuras se van aplanando cada vez más, el cambio de paradigma de jefes a líderes es ya una realidad instalada en la mayoría de las organizaciones. El trabajo en red lleva asociado una nueva forma de trabajar y un nuevo hábitat corporativo.

9. El liderazgo se reinventa y además de tomar en cuenta los resultados, toma conciencia de que las personas y el camino para alcanzarlos es tan o más importante. La nueva caja de herramientas para gestionar los equipos ha de incorporar técnicas que apoyen esa nueva gestión.

10. El nuevo paradigma busca un win-win múltiple donde empresas, colaboradores y stakeholders salgan beneficiados. Esto obliga a cambios de diversa índole afectando a establecer objetivos de negocio con éstos en mente.

Diez propuestas para afrontar el cambio en las organizaciones

Conviene recordar que el cambio corporativo es una necesidad vital y constante para las organizaciones, pero en los últimos años y en los próximos que están por venir, el cambio no será necesario solamente para mantenerse o crecer, sino que será imprescindible para sobrevivir.Ante los retos que se presentan cada día y para encarar con éxito la próxima década de los 20 hemos creado este decálogo del cambio con el fin de analizar y evaluar cómo de preparados estamos a nivel organizacional y directivo:

1. Es de suma importancia que los miembros de los Consejos de Dirección estén alineados respecto al norte empresarial dado que son el primer motor del cambio en las empresas.

2. Las incertidumbres económicas han generado cierto temor y paralización en la toma de decisiones que hay que desbloquear.

3. Los valores que las nuevas generaciones traen a las organizaciones han de ser tomados en cuenta más que nunca en los próximos años. Es importante promocionar la cultura de la diversidad con las miras puestas en los próximos 10 años.

4. Nos hemos dado cuenta que los tiempos de crecimientos infinitos son imposibles de sostener. Hemos adaptado nuestras expectativas a unas cifras más conservadoras, pero, sobre todo, ya sabemos que no todo vale dado que la “factura organizacional” puede ser muy alta.

5. Como en cualquier crisis, posiblemente necesitábamos un revulsivo que nos hiciera tomar mayor contacto con la realidad y preguntarnos el porqué de nuestra dirección e innovar nuevas formas de hacer y de ser empresarialmente. Esta innovación debería ser una constante en el nuevo año.

6. La brecha entre la velocidad del mundo y la de las organizaciones es cada vez más alta. Será importante abrazar nuevas metodologías, procesos e ideas que apoyen a la organización en estos maratones.

7. Cada vez cobra mayor relevancia la transformación digital y las organizaciones 4.0 no son solo cosa de los departamentos de Tecnología, Marketing o Ventas. Todos tenemos que asumir que la automatización, la robotización y el Internet de las cosas está cambiando paradigmas a pasos agigantados. Cuanto antes lo asumamos y adoptemos metodologías que nos apoyen menos tiempo costará la adaptación.

8. Las estructuras se van aplanando cada vez más, el cambio de paradigma de jefes a líderes es ya una realidad instalada en la mayoría de las organizaciones. El trabajo en red lleva asociado una nueva forma de trabajar y un nuevo hábitat corporativo.

9. El liderazgo se reinventa y además de tomar en cuenta los resultados, toma conciencia de que las personas y el camino para alcanzarlos es tan o más importante. La nueva caja de herramientas para gestionar los equipos ha de incorporar técnicas que apoyen esa nueva gestión.

10. El nuevo paradigma busca un win-win múltiple donde empresas, colaboradores y stakeholders salgan beneficiados. Esto obliga a cambios de diversa índole afectando a establecer objetivos de negocio con éstos en mente.

La leyenda de la rana o algunas razones para definir la visión corporativa

Dice la leyenda que, si se coloca una cazuela con agua fría y se pone en ella una rana, esta se queda tan tranquila, a pesar de que el agua vaya calentándose progresivamente.  Se cuenta que la rana no reacciona, sino que se va acomodando a la temperatura hasta que pierde el sentido y, finalmente, muere hervida.

Si hacemos un paralelismo con el mundo empresarial podemos afirmar que muchas organizaciones viven una suerte de síndrome de la rana provocado por la falta de conciencia, ceguera cognitiva o incapacidad para percibir las señales de alarma que muchas situaciones están provocando tales como la pérdida de competitividad, la inadaptación a los cambios del entorno, o incluso, pérdida de capacidad para satisfacer las demandas de los clientes.

Sin embargo, en algunas ocasiones, desde la empresa sí se percibe el riesgo asociado a la “subida de la temperatura”, pero se decide apostar por el statu quo. De esta manera, se opta por seguir igual, enmascarándolo bajo etiquetas de perseverancia y constancia. Incluso se dan situaciones en las que los directivos, aun notando el calor, deciden potenciar la candela de la estufa de una manera inconsciente y totalmente suicida.

Pero ¿qué se puede hacer para frenar el calentamiento corporativo? Desde The Worldgate Group apostamos por unas recomendaciones sencillas que cumplen la función de termostato y contribuyen a regular la temperatura organizacional:

  • Los directivos han de conocer qué sucede en la competencia, así como en sectores complementarios e incluso lejanos.
  • Es necesario estar al día de las tendencias empresariales, económicas y sociales y auto observar como nuestra organización sigue o no dichas tendencias.
  • La creación de espacios de conversación pública es imprescindible. En muchas ocasiones las señales de alarma se comparten en encuentros informales y privados y no alcanzan a los órganos de decisión.

En el fondo de la cuestión subyace la pregunta que en boca de la rana podría ser “¿cuánto salto?” y desde una perspectiva de directivo: “Si percibo el calor y soy consciente de que mi supervivencia como proyecto empresarial está en tela de juicio ¿qué puedo hacer?”

Es sabido que los cambios, en muchas ocasiones, se deciden desde un enfoque operativo y con la mente concentrada en una necesidad concreta, pero se ha de ser capaz de tener una mirada más amplia y a largo plazo asi como disponer de herramientas que permitan resolver cuestiones con coherencia, proporción y pertinencia. Parte del rol de la visión corporativa es este, que contribuye a que la toma de decisiones, sobre manera en momentos de turbulencias, no sea fortuita. Por eso se hace necesario tenerla muy presente en cualquier debate estratégico sobre cualquier movimiento empresarial.

Por cierto, la rana no llega a quemarse, tiene grabado en su ADN cuál es su visión. La supervivencia.